La internacionalización es uno de los pilares en los que debe fundamentarse el futuro de cualquier empresa española. Por supuesto, también el de Adapting. Aunque este proceso, complejo, atrevido y costoso, estaba previsto dentro de nuestro plan de negocio para más adelante, visto cómo están las cosas en este país, hemos decidido adelantar en la medida de lo posible cualquier acción que vaya en esta línea. Algunas ya las comentaremos, pero de momento, vamos a centrarnos en una que ha supuesto un hito en nuestra empresa: el CeBIT 2010.
A finales del año pasado, decidimos tomar parte como expositores en la que la mayoría de expertos y, por supuesto, también Angela Merkel en su discurso de apertura, definieron como la feria tecnológica más importante del mundo. Ahí queda eso…
Os comento mis impresiones y experiencias, un poco desordenadas quizá (pero para eso están los blogs, ¿no?):
- para un españolito que ya se ha acostumbrado a que el SIMO conste de un pabellón, el CeBIT resulta impresionante: 23 pabellones (se dice pronto) completamente abarrotados de expositores y de visitantes.
- eran visitantes profesionales interesados, no mirones. Gente que se metía en los stands y preguntaba o pedía que le hicieras una demo de tu producto. No iban a pasearse o a conseguir más bolígrafos gratis, sino a aprender, a conocer, a informarse, en una palabra… a trabajar.
- por lo que he oído y por lo que conocía anteriormente, la feria ha devenido en un evento más “alemán”, menos internacional. Las demos eran en alemán; los folletos, en alemán; los expositores, alemanes; las salchichas… también, claro! Se veía poca información en inglés.
- los alemanes están muy orgullosos de que el CeBIT sea la feria más importante del mundo en su sector, incluso diría más, están temerosos de que deje de serlo. Eso es algo que Angela Merkel dejó entrever en su discurso de apertura: el CeBIT es un estandarte para Alemania. Y tiene que seguir siéndolo.
- las grandes marcas de software (y las no tan grandes) gastan una cantidades apabullantes de recursos en sus stands y en todo lo que les rodea. Algo que aquí en España sólo estaría al alcance de 3 ó 4 empresas, allí sería bastante modestito. Estoy seguro de que el gobierno alemán hace también grandes esfuerzos para ayudar a sus marcas nacionales (por lo comentado en el punto anterior).
- las marcas alemanas de software hacían todas hincapié, a través de demos, de charlas, etc., en que vendían PRODUCTO. Esto en España es prácticamente imposible. Las empresas compran productos de software, pero luego siempre quieren que se lo modifiquen y lo ajusten tanto a sus procesos de trabajo (que no necesariamente son los correctos) que al final la consultora lo que implanta es algo desarrollado a medida. Obviamente una industria del software potente sólo es viable de la forma en la que la enfocan en Alemania y, por igual motivo, no lo es en España.
Bien, respecto de Hannover, la verdad es que no puedo decir mucho. Dada mi educación germánica, algunos podrían pensar que tengo querencia por estos lares, pero, no. Conozco bastantes ciudades de Alemania y Hannover (Hanóver en castellano) me ha parecido una típica ciudad del norte. Edificios de “brickstone”, mucha bici, Strassenbahn, un poquito de nieve, que es lo típico de Alemania en febrero… En fin, una ciudad para ir 5 días a trabajar, comerse unas Würste, beberse unas Weizenbiere y volverse rápido para Valencia
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